LIGA NORTE 2002
Concentración de Belagua
5 y 6 de octubre
Aquí las fotos
de la concentración
Comentario Belagua, por Íñigo
Una año más, y van 13, se ha celebrado la concentración de Belagua.
La previsión era buena, excepto por una pequeña cosa, el viento de norte que amenazaba con entrar en el valle, y chafar el plan de vuelo.
Llegamos pronto a Yeguaceros, la zona
del despegue. A eso de las 10, ya estábamos ahí.
La verdad es que, el panorama desde abajo no era muy alentador, las nubes
de Foehn entrando por los lados del despegue (desde atrás, por supuesto).
Abajo, en el valle, en la zona del ex restaurante Txamatxoia, un cañote
de norte que no veas (viene del barrranco que baja desde el collado que separa
Lakartxela de Lakora). Pero eso sí, el cielo azul y bien azul.
En el despegue hacía un frío
que pela, gracias al nortarrón que se movía por ahí.
La gente empezaba a llegar. Aún nos dió tiempo a ver una cuadrilla
de buitres trincar algo muy estrecho delante del despegue, y ponerse bien
altos, pero, el norte seguía zurrando.
¡No importa!, seguimos adelante, que seguro que al mediodía, se arregla el tema. Además, ¿dónde se ha visto una concentración de Belagua en la que no se haya volado nada?
Las inscripciones van en aumento. A eso de las 11:30, ya rondamos los 40.
Nos juntamos buena cantidad de gente en el despegue. Estamos
contando mentiras, leyendo las revista de Parapente (regalo por la inscripción
de Perfils), cuando, de pronto, la manga se para. Se oye un grito: "vengaaaa,
hay que espabilaaaaaaarrr". Pero nadie se atreve, ya que el Norte sigue
entrando por los lados.
Ése era Víctor, que raudo y veloz, fué al despegue, sacó
los bártulos, y despegó.
Todo esperando, a ver qué pasaba, ¿y qué va a pasar?,
que la concentración de Belagua 2002 estaba inaugurada. Víctor,
mientras tanto, giraba unas termiquillas delante de nosotros.
Podéis imaginaros que, acto seguido, unos cuantos más cogieron sus cosas y despegaron de inmediato.
Decidimos aplazar un poco la hora del almuerzo, ya que era una
pena perder el ratico bueno.
También despegó Xevi, que nos enseñó cómo
se vuela. 2.200 de techo (800 sobre el despegue), alguna vueltilla por el
valle, y, a las 2 horas, cuando notó el olorcillo de las txistorras,
se bajó, que no quería perderse la comida.
Debía ser de las primeras veces que Xevi no llegaba primero a un evento relacionado con el parapente (porque lo está, ¿no?). Para cuando él llegó, ya había otros 80 pilotos en "gol". A pesar de todo, gracias a la nueva fórmula CAT (Corre A la Txistorra), le tocó la misma puntuación que a todos.
Nuestros cocineros favoritos, incluído el famoso fichaje catalán Jordi Gutiérrez, bajo la dirección del maestro Arizaga, nos prepararon un suculenta dosis de txistorras, pancetas y costillas de cerdo, regados con el mejor vino peleón de Castillo de Olite.
A las 3 horas, la gente ya no comía, aunque, desde luego,
por falta de comida no era (tengo el congelador fino de costillas y panceta).
Se planteó la duda: ¿nos vamos a Juna Pito, o a volar a Accous,
a Francia?
No hizo falta responder, gran parte de nosotros nos fuimos a Juan Pito, a
tomar un café. Otros valentorros se fueron a las faldas de Txamantxoia,
a revolver un poco las tripas con el nortecillo turbulento que nos viene de
Francia.
A eso de las 8, toca cena. Puntuales, como la muerte (algunos).
¿Que es muy pronto la cena?, pues sí, pero es una de las cosas
que tiene esta concentración. La cena se hace en el refugio de Belagua,
y éste apaga las luces (literalmente) a las 22:30. Por lo que cena,
entrega de trofeos y sorteo de regalos, debían hacerse antes de esa
hora.
Tras zamparnos los macarrones, las migas y los jarretes de cordero,
durante los postres, se procedió a la entrega de trofeos de la Liga
Norte y del Campeonato de Gipuzkoa.
Campeonísimos de la Liga Norte: Iván Colás, Iñigo
Egaña (traidor, no viniste), e Iñigo Gabiria.
Campeón del Open de Gipuzkoa Iván, y del campeonato de Gipuzkoa,
Ramón Tellexea, que, por cierto, es navarro (¡toma!, además
de meaplayas, roba txapelas).
Hay que destacar, que tras el descorchamiento del cava (ya nos recordó
Dominique que eso no era champán, ni champagne), y posterior regada
popular, al campeón, Iván Colás, le tocó coger
la fregona, y darle a la limpieza.
A continuación, y, en tiempo record de media hora, el sorteo de variados regalos (estooooo..., la organización quiere agradecer su apoyo a los colaboradores que nos dieron cosicas para sortear: Airex, Muga, Perfils, Aeródromo de Santa Ciliade Jaca, la tía Francisca, etc...). También se repartieron los vuelos de velero a los premiados en el sorteo por participar en la Liga Norte.
Tras la cena, nos esperaba, a algunos, la tradicional "reunión
familiar" en el exterior del refugio. Pero, ¡coño!, es que
ahí fuera no se podía parar. Vaya ventarrón que había
(norte, por supuesto, y no precisamente caliente).
Tras una deliberación de 4 segundos, decidimos bajarnos al Rincón
de Belagua, y montar ahí nuestro particular campamento furgonetero
(las VW Transporter abundan), alrededor del ¿fuego?, bueno, no, pero
como si tal. Un amplio surtido de Patxaranes y licores variados calentaban
el ambiente.
Tras un rato de contar mentiras de todos los colores, Atxega decidió irse a tomar un café a Isaba, arrastrando a alguno más (normalmente solteros o casados solteros por una noche). Aunque está por demostrar si Atxega realmente se tomó ese famoso café.
El domingo amaneció muy azul, y muy.... ¡ventoso!.
Las previsiones de norte flojos, parece ser, no fueron acertadas del todo.
Bueno, no hay que agobiarse, nos subimos al refugio, desayunamos, y hacemos
tiempo, a ver cómo evoluciona el tema, que siempre nos podemos bajar
a Accous, o a otro sitio.
A eso de las 12 hubo división de opiniones. Algunos se fueron a volar en velero, otros a Santa Marina, a volar su laderón de norte, y otros, nos decidimos a comenzar la conquista de Francia, empezando por Accous, a escasos tres cuartos de hora de Belagua.
En Accous, muy bien. Una pista te pone a 800 metros sobre el
suelo. Y llegas hasta el mismo despegue en coche.
Nos dimos unos vuelos por aquí, viendo la cara de desconcierto de los
franceses, al ver semejante invasión procedente de Belagua (unos 30).
Y ya está, así acabó un año más la concentración. Con mucha gente apuntada, en total, unos 115, de los 1ue 90 estuvimos en la cena (y no cuento a los que llegaron a las 10, ¿eh?).
Muchas gracias a todos los que vinsteis, y, especialmente, a los que nos echasteis una mano con la organización. También a los venidos de más lejos, la legión catalana.
A todos, espero veros el año que viene, de nuevo, en la 14ª.
Íñigo